jueves, 17 de enero de 2013

Lincoln

Por: Gaby Tovar @Bagyp

“Si la esclavitud no está mal, entonces nada está mal”. Los últimos cuatro meses de la vida y presidencia de Abraham Lincoln estuvieron destinados a finalizar la Guerra Civil y a luchar por conseguir la aprobación de la enmienda 13 en la constitución norteamericana que permitiría la abolición de la esclavitud.
  
Lincoln, película dirigida por Steven Spielberg, es la historia de los últimos meses del presidente norteamericano y su lucha incesante por eliminar por completo la esclavitud en el país, retratándonos a un hombre que no sólo está a cargo de una nación entera, sino también al frente de una familia.


Basada parcialmente en el libro, Team of rivals: The political genius of Lincoln, escrito por Doris Kearns Goodwin, el guionista Tony Kushner, consigue construir una narrativa que muestra a un hombre de política y de familia, astuto, divertido, comprometido, arriesgado y vulnerable que consigue adentrar al espectador a los últimos logros de este presidente.

Al tratarse de una película que aborda hechos históricos se podría pensar que su desarrollo es algo lento pero pasa todo lo contrario, la actuación de Daniel Day-Lewis es bastante digerible porque vemos a un Lincoln preocupado por una nación que se muestra divertido ante sus colegas haciendo uso de anécdotas que terminan por arrancar una carcajada a los presentes.

 Además de eso vemos a un Lincoln que no sólo lucha por sus convicciones, sino que se muestra como un padre de familia que evita poner en riesgo la vida de sus hijos y que tiene que enfrentarse ante las decisiones que éstos toman, aunque esto implique poner en riesgo un matrimonio que encontró en la guerra la pérdida de un ser querido.

La película de Lincoln no tiene como única convicción mostrarnos a un político, a un padre y a un esposo, también nos retrata la situación política de un país en donde la esclavitud es aprobada por la mayoría, y ante la lucha por un sector de la población por abolirla se comienza una guerra de ideales en donde la persuasión se convierte en un arma de dos filos y las estrategias para conseguir votos a favor o en contra no se hacen esperar.

Lincoln nos recuerda una vez más el trabajo y liderazgo de Spielberg, quien se preocupa por hacer de sus producciones universos que logran transportar al espectador a la época que ve en pantalla; aunque en esta ocasión no hace uso de efectos especiales, el vestuario y la ambientación de escenarios se encargan de recordarnos que vemos una película de este director.


La actuación de Daniel Day-Lewis requirió preparación, el actor decidió hacer a su propio ritmo la caracterización de este personaje porque necesitaba saber a fondo cómo era el político, el hombre y el padre, para poder lograr que su interpretación traspasara la pantalla y lo logró.

Lincoln, es la película más nominada al Oscar este 2013, tiene 12 nominaciones entre las que se encuentran Mejor Director, Mejor actor protagónico, Mejor guión adaptado, música original y vestuario, así que no esperes a saber qué premios se llevará, ve a verla y juzga por ti mismo esta estupenda producción de Steven Spielberg.


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